Storytelling, un éxito que se mide en tres pasos

El storytelling representa una de las estrategias de marketing más importantes para las marcas y empresas en la actualidad. Eso, ya que los consumidores se han convertido en un grupo escéptico que poco a poco va abandonando los formatos publicitarios tradicionales, comenzando a buscar experiencias únicas.

Estudios indican que 92% de los consumidores hoy día prefieren que sus marcas favoritas les presenten una historia al momento de lanzar sus productos, debido a la conexión y empatía que se genera. Esta práctica de contar historias funciona para todo, tanto para impulsar los esfuerzos de branding como para impactar en las oportunidades de conversión.

74% de los usuarios también considera que el tipo de contenidos más influyentes en sus decisiones de compra son aquellos que cuentan historias personales o de primera mano. Eso queda probado en el hecho que 55% de esos consumidores se abre más a la posibilidad de comprar productos de las marcas en el futuro.

Ahora bien, que el storytelling sea exitoso no significa que siempre se haga bien. Contar historias de manera efectiva es complicado, y no todos parecen entenderlo. Esto es un arte, uno que se puede perfeccionar si se toman en cuenta, sobre todo, tres sencillos pasos a seguir por marcas y empresas en pro de desarrollar mejor sus acciones. Acá te los mostramos:

  • Identifica: Todo contenido debe ajustarse a lo que las audiencias meta quieren y necesitan. Las posibilidades acá van desde el tipo de empresa que firmará cada material hasta la cantidad de clientes que forman una base de datos. Eso, y sus distinciones. Acá, básicamente, de lo que se habla es de identificar bien al target.
  • Entrega: Hay que definir muy bien ya no tanto el mensaje a emitir sino el lugar por el que se hará. Nadie presta atención igual a un mismo escenario. En ese sentido, se debe pensar en cuáles serán las plataformas, canales y medios por los que se entregará la información, porque al final la historia debe fluir en función de las necesidades de cada espacio de distribución.
  • Fondo: Acá si hablamos netamente de contenido. La historia a contar puede ser muy buena, y su paquete de entrega espectacular, pero si la misma no tiene un fondo que sea útil a los usuarios y les satisfaga en muchos sentidos, pues se perderá y no servirá para nada.