¡Síguelos! 4 pasos para escoger el nombre ideal de tu marca, producto o servicio

Ponerle nombre a una marca, producto o servicio es cualquier cosa menos una tarea fácil. Eso, porque estamos hablando del factor base que le dará identidad a todo un emprendimiento, y de un elemento que sí o sí debe ser tanto llamativo como fácil de recordar, además de lo suficientemente poderoso como para englobar un concepto.

Entonces sí, conferir un nombre es una compleja responsabilidad en la que, valga recordarlo, hay que echar mano de las herramientas y acciones de marketing para que el resultado sea perfecto… ¡Vamos, que esa identidad debe acompañar para siempre a la marca!

Y, para precisamente hacer que todo el proceso de naming sea uno perfecto, bien valdría la pena seguir unos simples pasos que ayudarán a alcanzar la meta y conseguir con la denominación ideal para cualquier iniciativa. ¿Cuáles pasos son esos? De acuerdo al portal Merca20, los siguientes:

  • Asegurarse de la exclusividad del nombre: Uno de los primeros retos a enfrentar es saber si el nombre seleccionado ya es utilizado por otra marca. Para ello se deberá hacer una búsqueda exhaustiva en redes sociales o también en los registros oficiales de titularidad intelectual. Para evitar coincidencias, entonces, es necesaria una alta dosis de originalidad, lo cual nos lleva a…
  • ¡Inventa! ¡Ponte creativo!: Una solución aprovechada por muchos es la invención, desde cero, del nombre que se le dará a la marca o el producto. Un acrónimo o un acróstico formado con las primeras letras de los nombres de los socios, por ejemplo, puede ser una buena idea.
  • Tomar en cuenta viabilidad: Esto no es lo mismo que exclusividad. Un nombre puede estar 100% disponible, pero hay que evaluar a fondo si el mismo es realmente viable para lo que requiere el negocio. Se debe considerar que un número indeterminado de personas se referirá a esta denominación, desde clientes hasta empleados.
  • Registro del nombre: Una vez chequeado todo lo anterior, solo resta acudir a las autoridades para registrar oficialmente el nombre escogido. Eso asegura la propiedad intelectual del mismo. Y ojo, que si no das este paso como es debido corres el riesgo de que alguien más lo haga por ti y no permita que aproveches a cabalidad los beneficios económicos que tu marca, producto o servicio ofrecen.

Un aspecto extra que se debe considerar es el diseño. Esto pasa por tomar en cuenta que hay que organizar visualmente la identidad de una marca y el nombre deberá componerse por cierta tipografía y un isotipo que deberán tener una adecuada conjunción en lo visual con respecto a la denominación de la marca.