Se acabó el Mundial: Francia fue el campeón, y el streaming el gran ganador

Este domingo se llevó a cabo en Moscú la gran final de la Copa del Mundo Rusia 2018, un electrizante partido en el que Francia derrotó 4 por 2 a Croacia, consagrándose así campeón por segunda vez en su historia. Esa es la gran noticia deportiva. La mediática/estadística fue que el streaming se erigió como el método online favorito de la gente para ver los partidos del torneo.

De hecho, tanto fue así que medios especializados ya están llamando a Rusia 2018 como ‘El Mundial del Streaming’, chapa bien ganada debido a que se trató de un servicio que millones alrededor del mundo usaron como método no solo para ver los choques en directo, sino para observar resúmenes o comentarios acerca del certamen.

Firmas como Ericsson apuntan que en esta Copa del Mundo se evidenció un incremento en uso del streaming de 2.5 veces más comparado con el tráfico cotidiano del servicio, cifra que se alcanzó gracias a que la FIFA y los proveedores se dignaron a atender a este enorme nicho de consumidores de una mejor manera, facilitando que los aficionados emitieran videos de mayor calidad.

Vale destacar que en Rusia 2018 también hubo una mayor y más eficiente velocidad de descarga de datos y del espectro, el cual pasó a duplicarse mientras la capacidad de la red aumentó cuatro veces. Así las cosas, mientras duró el Mundial se registró un incremento de 30% en el tráfico de datos por medio de redes sociales.

Y hay más datos…

Otra estadística que aumentó durante el Mundial de Fútbol fue la de descargas de aplicaciones móviles de streaming en directo las cuales, según la app Sensor Tower, se incrementaron hasta en un 77% durante la primera semana del torneo, con Sling TV, Hulu, DirecTV Now, YouTube TV y FuboTV comandando la lista de las más populares (entre ellas alcanzaron 1,25 millones de descargas).

Si hablamos de visionado, los números de Rusia 2018 son de récord. La firma analítica Conviva indica que en esta Copa del Mundo los picos de streaming han alcanzado los 7,7 millones de espectadores simultáneos, lo cual ocurrió durante el partido entre Argentina e Islandia, más del doble que la cifra tope del 2014, e incluso más que el mismísimo Super Bowl (hay que esperar los datos oficiales de la final Francia v Croacia, pues ese choque bien que pudo haber roto las expectativas).