Neuromarketing: ¿Qué es y cuáles son sus ventajas?

Hay una herramienta que, debido a su enorme capacidad de entender a fondo la conducta de los consumidores, está haciéndose muy presente en la metodología de trabajo de los expertos en mercadeo hoy en día: el neuromarketing… ¿La razón? Muy sencilla pues, palabras-más-palabras-menos, se trata de la ciencia que estudia el comportamiento humano antes, durante y después de un proceso de compra.

Y no cualquier comportamiento genérico, sino más bien una serie de conceptos específicos que analizan y miden a las personas a la hora de querer y buscar un producto o servicio, retratando su necesidad inicial (emoción), su posterior reacción de adquisición tras un complejo proceso de elección particular entre un gran enmarañado de ofertas (nivel de atención), y su respuesta una vez finiquitada la acción (huella).

Si todo eso suena complejo es porque, de fondo, lo es. El neuromarketing abarca al mismo tiempo la generalidad y la especificidad en un intento por conectar con los consumidores ya sea a través de conceptos tan abstractos como los sentimientos o el mismo engagement. Y claro, los resultados tienen que ser cuantitativos porque, obvio, se usarán para mejorar y hacer más efectivas las estrategias publicitarias.

Ahora bien… ¿Cómo se identifican y miden los estímulos que requiere el neuromarketing? Pues de varias formas: El estímulo visual se hace a través de estudios de respuesta ante colores, imágenes o relieves, el auditivo a través de, por ejemplo, la música (o ausencia de ella), y el kinestésico (tacto, gusto, olfato) a través de las reacciones más directas.

El neuromarketing y sus ventajas

Hablar del neuromarketing es hacerlo de una poderosa herramienta llena de ventajas, siendo la más importante el hecho de que los expertos en mercadeo pueden conocer a ciencia cierta cuáles son los estímulos que mueven la fibra de la gente, y cuáles son los más convenientes a la hora de aplicar tal o cual campaña.

Otras ventajas son la capacidad de análisis de los patrones de compras de las personas, así como sus hábitos de consumo. Y, lo dicho, al tratarse de una ciencia que abarca de lo macro a lo micro, tiene el enorme beneficio de ayudar a identificar y hasta predecir factores y razones de grandes masas de consumidores, así como de grupos más reducidos y, cómo no, hasta particulares.