Intraemprendedores: ¡La otra cara de la moneda del emprendimiento!

En el mundo de hoy, mucho se habla de los emprendedores… o sea, de aquellas personas que, buscando alcanzar la superación social y personal de forma innovadora, diferente y hasta arriesgada, empiezan pequeñas o medianas empresas e iniciativas desde cero, con sus propias reglas y metodologías a la hora de hacerlas funcionar. Sin embargo, este grupo tiene un ‘primo’ menos conocido que merece igual atención: los intraemprendedores.

¡Ojo! Se escribe parecido y hasta suena parecido, pero no es ni remotamente lo mismo (aunque, en el profundo fondo, puede que haya más similitudes que diferencias)… Los intraemprendedores son aquellos que no, no empiezan desde cero, sino que arrancan y generan sus iniciativas desde dentro de un sistema ya establecido, sea este una empresa o una compañía… Son, dicho de otro modo, empleados con ideas y aportes.

¿Cuáles ideas y aportes? ¡Cualesquiera! Los intraemprendedores se aprovechan de una base de conocimiento y de unos recursos (económicos y humanos) ya cimentados para tratar de mejorar su entorno laboral, el producto que su empresa produce o, por qué no, la empresa en sí misma… Y sí, cuando se dice que se parecen mucho a los emprendedores es porque se les puede llegar a calificar de ‘emprendedores corporativos’, llenos de constancia y proactividad en pos de un bien común mayor que no, no es el suyo propio, sino el de la compañía.

Y sí, son de vital importancia los intraemprendedores porque de sus iniciativas individuales pueden nacer muchas oportunidades para las compañías donde laboran, pueden solucionar (gracias a su ingenio y atrevimiento) problemas que pocos ven, pueden conseguir mejores chances de negocios, etcétera.

¿Quiénes son más importantes? ¡Ambos! Los emprendedores tienen la ventaja de la despreocupación inherente al atrevimiento, y los intraemprendedores la de la base que los sustenta para poder llevar a cabo sus ideas e iniciativas. Al final, los dos grupos buscan la meta de transformar, y eso, para quien sea (especialmente la sociedad) es algo muy positivo.