Estudio demuestra que Generación Z recibe mejor la publicidad online

La Generación Z, esa nacida entre 1995 y el 2015, ha crecido a la par de la red y, en consecuencia, lo ha hecho con todos sus anuncios publicitarios (desde los formatos más molestos de otrora hasta los más orgánicos de la actualidad). Ahora bien, ¿qué siente realmente este grupo social con respecto a este tipo de contenidos?

De acuerdo a un reciente artículo publicado por el portal PuroMarketing, la Generación Z no es tan crítica de la publicidad online como sí lo han sido históricamente los Millennials. Lo que es más, este colectivo parece incluso receptivo de este material, y hasta se atreve a dejarse llevar por lo que les ofrecen marcas y empresas.

Nueva generación, nueva percepción

El artículo en cuestión devela un estudio realizado por Adobe a diferentes grupos demográficos en el Reino Unido el cual, entre otras cosas, arroja que la mayoría simple de la Generación Z ve con buenos ojos a la publicidad en la red. Más específicamente, un 52% reconoce que es receptivo a los anuncios online, superando ampliamente tanto a la media general como a los otros grupos demográficos (solo el 30% del resto aseguró abrazar de lleno a este tipo de contenido).

Lo que es más, los Z también son los que más se dejan llevar por la publicidad online: el 41% de los miembros de este grupo reconoce que son la generación que más se deja influenciar por lo que ven en la red.

A pesar de lo llamativo que son estos resultados para marcas y empresas, y su objetivo de conquistar a la Generación Z, hay otro detalle que el estudio de Adobe reveló que es muy digno de tomar en cuenta: la percepción cambia del cielo a la tierra en lo que a datos se refiere.

Sí, los consumidores más jóvenes aceptan la publicidad online, pero eso no quiere decir que todas las prácticas de marketing digital de las empresas les gusten. El estudio detalla que, cuando se pone el foco en los datos, solo el 47% de los miembros de la Generación Z está dispuesto a compartir información con una compañía a cambio de algo. Eso ocurre porque se trata de un colectivo más formado en la materia, que entiende de forma más clara el valor de la información, y que toma más previsiones a la hora de proteger su privacidad.