El Mundial se quedó sin Messi y Cristiano, jugadores emblema del Personal Branding

La reciente eliminación de las selecciones de Argentina y Portugal en octavos de final de la Copa Mundial Rusia 2018 a manos de Francia y Uruguay, respectivamente, representa toda una debacle de marketing para la FIFA. Primero, porque quedan fuera dos de los favoritos y, segundo y más importante, porque el torneo pierde a dos gigantes que mueven millones en publicidad: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.

Ni a la FIFA ni a nadie le convenía que los dos jugadores que más poder mediático y publicitario tienen en el planeta se fueran tan pronto de la competencia y, sin embargo, pasó lo imposible. Ambos están ya en casa y a la Copa Mundial Rusia 2018 no le queda de otra que aprender a sobrevivir sin sus dos maquinitas de hacer dinero.

Ahora bien, ¿por qué es tan relevante que se hayan ido estos dos jugadores? Simple: porque Messi y Cristiano son mucho más que futbolistas… ¡son marcas! Acá estamos hablando de dos hombres que, gracias a su talento y a su excelente capacidad para manejarse y gestionarse a sí mismos, se han convertido en paradigmas de lo que es y debe ser el personal branding, y la cantidad de dinero que generan debido a ello es gigantesca.

¿Y qué es el Personal Branding?

Esta rama del marketing consiste en la construcción de una marca personal visible, fuerte y honesta, la cual esté impregnada con los buenos y resaltantes valores del individuo en cuestión. Esa imagen que se genere, bien sea a través del desenvolvimiento personal en la vida coloquial/profesional o en las redes sociales y el mundo digital, será clave para lograr conectar con los clientes y hacerles saber nuestras habilidades, experiencias, conocimientos.

El motivo para demostrar todo eso es que la gente observe cuál es y dónde está el beneficio y el valor de elegir nuestro proyecto por encima del de otros. Lograr ese objetivo pasa por ganarse la confianza del consumidor a través de la transparencia y la honestidad.

Caso Messi y Cristiano

En el caso de los deportistas de alto rendimiento como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, este aspecto mercadotécnico de su profesión es muy importante. Ya de por sí sus imágenes son valiosas por lo buen jugadores que son y por los clubes donde hacen vida (FC Barcelona y Real Madrid, respectivamente), pero su valor real se multiplica gracias al personal branding.

Y es que tanto el argentino como el portugués se han dedicado a explotar su marca de la manera más agresiva posible, atrayendo millones de seguidores en redes sociales y exponiendo gran parte de sus estilos y modelos de vida al mundo para que sea él quien decida y consuma. La pericia con que ambos se han desenvuelto en este aspecto les ha llevado a ser considerados poco menos que dioses para sus legiones de fans, además de verdaderos imanes para la publicidad y el dinero.

Tomemos acá el ejemplo de Cristiano: el portugués es, con diferencia, el futbolista que más dinero genera en el planeta con cerca de 970 millones de dólares en publicaciones en redes sociales resaltando a determinadas marcas. Él, como tal, percibe unos 35 millones de los verdes solo por conceptos de patrocinios de firmas como Pestaña Hotel Group, Cristiano Ronaldo Fragance, Herbalife, Clear Paris, TagHeuer, PokerStars, Abbot, Savechildren, Gestifute, VMS Comunications, entre muchas otras.

Cristiano también es el futbolista con más seguidores en Facebook, y cada post suyo vale alrededor del millón y medio de dólares. En general, es considerado el cuarto atleta más valioso del planeta gracias a registrar un impresionante valor de marca de 21.500 millones. Y sí, los números de Messi están lejos, pero son igual de impresionantes. Entonces… ¿tiene o no motivos la FIFA para estar triste por la eliminación de estos dos emblemas del Personal Branding?