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El marketing de contenido se multiplica… el engagement no

Hubo un tiempo, reciente, en el que los expertos en mercadeo digital se subieron a una ola llamada marketing de contenidos, que consiste en aplicar estrategias que vayan más allá de la simple publicidad y generar, pues, contenidos… Y ese tiempo no ha pasado. Al contrario: más y más marcas se suman a la tendencia. El problema, sin embargo, es que esa ola está perdiendo su encanto.

Las bondades que genera el marketing de contenidos siguen estando allí. Continúan los consumidores esperando algo más de sus marcas. Más que productos, un mensaje con propósito. Y continúan las marcas aprovechando esta conexión especial que se crea entre vendedor y cliente más allá de la mera transacción comercial, proveyéndoles el contenido que esperan. O, al menos, eso piensan.

Y es que según recientes estudios, la proliferación de estrategias de marketing de contenidos de los últimos años no va acorde a lo que el público espera de verdad, y por ende a los resultados concretos de dichas estrategias son minúsculos. Todos los indicadores señalan dos puntos básicos alrededor de los cuales gira esa carencia de engagement en los últimos tiempos:

  • LAS MARCAS
    Gran parte de la culpa de que solo un porcentaje muy bajo de engagement se genere de todo un amplísimo campo de marketing de contenido es de las propias marcas. Sin dudarlo, se lanzaron a abrazar el concepto, y lo explotaron a tal punto que la creación de contenidos ha crecido 300%, gastando mucho tiempo, esfuerzo y dinero en ese terreno.
    No obstante, lo que están creando o no es bueno, o no es del agrado del público, o simplemente no es lo que ellos esperaban. Sacrificaron calidad por cantidad, y están pagando las consecuencias.
  • EL PÚBLICO
    En principio, los consumidores también abrazaron el concepto, pues fueron ellos mismos los que querían algo más de sus marcas. Sin embargo, les dieron tanto que llegaron al punto de saturación. Ahora, a medida que ha pasado el tiempo, las personas se han vuelto más específicas, cosa que las empresas no han terminado de comprender.
    Que nadie se confunda: El público sigue ávido de consumir contenidos (por eso la tendencia se mantiene en alza); el asunto es que no están dispuesto a consumir lo que sea y como sea.

La enseñanza que dejan estas afirmaciones es que las empresas tienen que ser más cuidadosas a la hora de definir sus estrategias y, sobre todo, deben aprender a conocer realmente lo que su público quiere y espera, para que así no se pierda el trabajo y se logre impactar positivamente en ellos.