Big Data, ¿un elemento no tan milagroso para el marketing?

El big data, para los expertos en marketing digital, comenzó como la solución y evolución del sector, representando nuevas y aparentemente interminables oportunidades de satisfacer correcta y más personalmente a los consumidores. Sin embargo, la herramienta otrora mágica se ha ido convirtiendo en algo imperfecto.

Y es que resulta que el big data, según un artículo publicado por PuroMarketing, tiene un lado peligroso, uno que en el que marcas y empresas pueden tomar malas decisiones con él, y uno en el que toda la información recolectada se puede convertir hasta en un lastre.

Datos, ¿herramienta problemática?

A pesar de lo que muchos digan, los problemas del big data pueden ser muchos, y pueden hasta convertirse en un elemento que posicione a una marca o empresa de forma negativa. Un estudio realizado por la firma Dun and Bradstreet ha demostrado esta teoría al analizar a varias empresas de Reino Unido y Estados Unidos las cuales, por culpa de las malas prácticas en datos, están perdiendo dinero.

La investigación reveló que un 20% de las compañías de esos países ha perdido clientes por culpa de la información que guardaba sobre ellos (que era incompleta o incorrecta), y un 15% reconoció que no lograron firmar un nuevo contrato con algún nuevo consumidor por esa misma razón.

La conclusión es que los problemas han estado vinculados a malos datos o al no ser capaces de compartirlos de forma interna de un modo correcto. De hecho, un 46% de los encuestados reconoció que no se comparten los datos de un modo que resulte suficiente para sacarles el máximo partido posible dentro de las compañías.

En general, los datos están estructurados de un modo que no es el mejor y comprender su valor y sacarles provecho a tiempo es demasiado complicado. Cuatro de cada diez empresas encuestadas no cuentan, de hecho, con un data manager, lo que hace que la estrategia de datos carezca de una cabeza clara y lo que les lleva a perder en organización.

Para rematar, las empresas se enfrentan al reto de la privacidad a la hora de afrontar toda esta información: los encuestados reconocen (lo hace el 34%) que la privacidad de los datos es su principal reto, superando incluso al tener datos adecuados (25%) o al procesado de la información (23%).