¡Acá te decimos cómo! El ransomware, la gran amenaza de la ciberseguridad, es previsible

Los ransomwares son hoy día la mayor amenaza de malware del mundo. Estos tipos de ataques (que infectan equipos, bloqueando su funcionamiento y apoderándose de los archivos con un cifrado fuerte y exigiendo al usuario una cantidad de dinero como rescate para liberarlos) no han hecho más que multiplicarse, sofisticarse y masificarse en los últimos tiempos.

Lamentablemente, tal y como explica el portal MuySeguridad, los ransomwares suelen ser muy efectivos porque abundan sistemas operativos, plataformas y dispositivos plagados de vulnerabilidades que, gracias al nivel de experticia que han alcanzado los delincuentes informáticos, no hacen sino abrir puertas para el pillaje digital.

Ahora bien, ¿se puede prevenir ser víctima del ransomware? Pues resulta que sí… ¡y no estamos hablando de formatear el equipo!

¡Cuidándonos del ransomware!

La mayoría de infecciones se producen porque los usuarios abren aplicaciones o programas malintencionados sin darse cuenta… y no se dan cuenta porque pueden venir de cualquier fuente: navegadores web, correos electrónicos, servicios de mensajería, y un largo etcétera… y todo a través de engaños.

Entonces, es obvio pensar que la mejor forma de cuidarse de estos ataques es aprender a ser prevenidos y tener mucho sentido común. Vamos, que no hay que abrir cualquier cosa que nos llegue.

¿Y qué más se puede hacer en concreto? A continuación te enlistamos una serie de consejos o medidas a adoptar para intentar prevenir ser víctimas de ransomware:

  • Hazte un backup: Realizar copias de seguridad de los datos importantes de forma regular (y en medios externos) es la medida más efectiva para minimizar los daños en caso de ser infectado.
  • Actualiza el sistema y las aplicaciones: Mantener el sistema operativo actualizado con los últimos parches de seguridad y todas las aplicaciones que tengamos instaladas es el mejor punto de partida.
  • Línea de defensa: Conviene instalar y mantener una solución antimalware, incluyendo un cortafuegos correctamente configurado para permitir el acceso exclusivo de las aplicaciones y servicios necesarios.
  • Usar herramientas Anti-Ransom: Estas son herramientas específicas contra este tipo de ataques que tratarán de bloquear el proceso de cifrado de un ransomware. Las mismas realizarán un dump de la memoria del código dañino en el momento de su ejecución, en el que con suerte hallaremos la clave de cifrado simétrico que estuviera empleándose.
  • Aplicar filtro antispam: Muchos de los ataques por ransomware se distribuyen a través de campañas masivas de correo electrónico, por eso es imprescindible tener este tipo de filtros.
  • Bloqueadores de JavaScript: Aplicaciones como Privacy Manager bloquean la ejecución de todo código JavaScript sospechoso de poder dañar el equipo del usuario. Esto ayuda a minimizar las posibilidades de quedar infectado a través de la navegación web.
  • Políticas de seguridad: Existen múltiples herramientas que facilitan el establecimiento de políticas que impiden la ejecución de directorios comúnmente utilizados por el ransomware. Vale averiguar cuáles son e implementarlas.

Otras medidas a tomar podrían ser no utilizar cuentas con privilegios de administrador, indagar en las extensiones de archivos, y emplear máquinas virtuales que aíslan el sistema principal.