¡Síguelas! Prácticas para tener contraseñas difíciles de hackear

La seguridad informática se ha convertido en un tema de preocupación mundial tanto para grandes empresas e instituciones como para pequeños negocios y, sobre todo, los usuarios comunes que navegan en la red. Este último grupo, que es la enorme mayoría, tiene el poder en sus manos de aumentar sus niveles de protección al crear contraseñas difíciles de hackear.

El ciudadano común, que a su vez compone la mayor parte de la fuerza laboral que trabaja para esas grandes empresas mencionadas, debe atender sí o sí las especificaciones en ciberseguridad, siendo la creación de una contraseña una de las más simples y complicadas a la vez: simple porque todo el mundo puede hacer una, y complicado porque pocos la hacen bien.

¿Y cómo se hace bien una contraseña? ¿Cómo se crea una que sea difícil de hackear? El experto en seguridad Bill Burr recomienda lo siguiente:

  • Mayor longitud: Lo ideal es crear contraseñas extensas que le hagan complicado el trabajo a los delincuentes informáticos. Acá hablamos de muchos más que 8 caracteres o una serie de palabras y números al azar.
  • No utilizar frases y fechas: Esta costumbre debe desaparecer porque los hackers, una vez descubren el primer dígito correcto de una contraseña, realizan evaluaciones y comparaciones con frases o fechas que se pueden identificar de manera rápida.

  • Usar medidor de seguridad de los portales: Casi todos los portales web que permiten la creación de contraseñas ofrecen medidores que califican las mismas como fácil o difícil. Acá es muy simple el consejo: ¡Hay que seguir las recomendaciones de estos sistemas hasta tener un password de rango alto!
  • Jamás repetir contraseñas: Si una contraseña es hackeada, un ciberdelincuente puede acceder a otras plataformas personales del mismo individuo gracias al infame patrón de repetición (misma contraseña para todo). Se recomienda usar claves diferentes para todos lados.