¡Olvídalas YA! 3 métricas que perdieron validez en marketing digital

El entorno digital se ha convertido en una constante en el mundo de la mercadotecnia debido a su capacidad para conectar más directa y efectivamente con los públicos meta. Sin embargo, la comprensión del nicho está lejos de ser absoluta y, por el contrario, vive en una constante evolución.

Un buen ejemplo de ello es la medición de los resultados de los esfuerzos de las estrategias publicitarias puestas en marcha por marcas y empresas. Este renglón es todo un reto en sí mismo porque, como el resto de la industria, siempre está aportando novedades y, obviamente, desechando prácticas que se vuelven obsoletas en un abrir y cerrar de ojos.

En ese sentido, medir el ROI en redes sociales siempre ha sido y será una constante, y es por eso que la mayoría de los mercadólogos la tienen como prioridad… una que, sin embargo, genera dudas. ¿Cómo y qué medir? Eso se preguntan los expertos, y la respuesta errada a esa pregunta termina generando que la mayoría de las inversiones, al final se pierdan.

¿Por qué? El impacto real de las acciones en redes sociales no se calcula bien casi siempre porque muchos entendidos todavía usan métricas que, aunque en un principio pudieron ser clave para medir el rendimiento de una marca, ahora sólo representan una ilusión sobre los resultados que obtiene cada acción ante una mayor comprensión del campo de acción, de las audiencias y la evolución en las exigencias del mercado.

Una solución a ese problema sería, según la firma Sweetspot, desechar de plano tres métricas que ya no funcionan para evaluar las acciones de marketing digital. ¿Quieres saber cuáles son para no volver a usarlas nunca más por su pérdida de validez? ¡Veamos!:

  • Impresiones: Este parámetro, entendido como el número de veces que una persona ha visto cierto contenido, ha perdido validez como indicador de los resultados en términos de reconocimiento de marca. ¿La razón? El poco tiempo que puede durar una impresión.
  • Porcentaje de abandono o bounces: Esta métrica hace referencia a la acción de un usuario de llegar a una página web y salir de ella sin realizar ninguna acción. ¿Por qué hay que olvidarse de ella? Pues porque es errónea toda vez que es imposible diferenciar entre aquellos usuarios que leen el contenido y los que no permanecen el tiempo suficiente en la página como para fijarse en el contenido.
  • Benchmark: Este concepto permite a las marcas identificar las nuevas tendencias al hacer un comparativo con la competencia, cierto. Pero también carece de efectividad si se aplica para medir el rendimiento de una acción. ¿La razón? La equiparación resulta inexacta debido a que cada empresa tiene particularidades que no se pueden conocer con puntualidad y certeza desde afuera.