¡DESHÁZTE DE ELLOS! 5 Malos hábitos que todo mercadólogo debe descartar

Lograr el éxito en el mundo del marketing pasa por la experticia que tengan los mercadólogos para desempeñar una serie de estrategias. Solo así se consiguen resultados en este entorno, y solo así se mantiene la relevancia de un trabajo.

Sin embargo, también ocurre que para sostener esos mismos resultados (asumiendo que sean positivos) se deben hacer las cosas muy bien… y sí, como es obvio, hacer las cosas bien pasa por deshacerse de malos hábitos.

En ese sentido, a continuación te enlistamos cinco malos hábitos que todo estratega que se precie debe evitar para llevar sus estrategias de mercadotecnia al éxito en este recién comenzado 2019.

  • Desconocer el medio donde se pauta: Este es uno de los grandes errores que los expertos en mercadeo cometen a veces, poniendo en riesgo no solo toda una estrategia sino a la marca misma. Ayuda en este sentido alejarse de las negociaciones y acercarse a los medios exteriores en los que se mostrará la pauta, ya que la publicidad exterior es uno de los espacios en que más se presenta este vicio compartido entre los mercadólogos, que ejecutan sus estrategias de oficina y se olvidan de que el consumidor se encuentra en la calle.
  • Olvidar el tiempo real: Uno de los grandes retos que ha impuesto el mercado digital es la respuesta en tiempo real que los consumidores exigen. Hacer esto bien ha ayudado a los mercadólogos a entender que es necesario contar con desarrollos como los bots, el machine learning. Sin embargo, hay muchos que aun no lo hacen, y eso es un problema.
  • Mala estrategia de RP: Las relaciones públicas se convirtieron en el eje sobre el que debe de ir el diseño de un modelo de negocios actual. La estrategia de relaciones públicas ayuda a las marcas a generar acciones y contenidos que acompañan al consumidor en su decisión de compra. Y pasa que todavía hay muchos expertos que se despreocupan en este sentido.
  • Olvidar la marca: Un error muy común entre agencias de publicidad es descuidar la imagen de sus marcas por trabajar en las cuentas de sus clientes. Hay un error de percepción acá, ya que se trata de socios de proyectos, y es ahí donde radica el verdadero valor de un dedicado trabajo.
  • Dejar de integrar al equipo: Olvidarse de la gestión del talento a través de la integración de equipos es una de las omisiones más lamentables, sobre todo en un contexto tan interconectado y multiplural como el de hoy día.